La educación que se matiza con las competencias genéricas y disciplinares tiene a su favor la practicidad y no queda en la idea; cobra forma dando a las generaciones que pasan por las aulas el valor inigualable de la experiencia. Ahora en los alumnos se necesitan involucrar principios y actualidad tecnológica así como habilidades que mejoren su desarrollo humano en miras de formar parte activa de nuestra sociedad. Aspectos tales como los que menciona Freiré en relación a la autonomía, comprensión, tolerancia y otros.
